La biblia nos enseña en el libro de
2 Crónicas 16:9
"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón comprometido para con él".

Es increíble ver cuantas veces y cuantos creyentes constantemente nos quejamos al no poder ver el poder de Dios en nuestras vidas, pasan los días, las semanas, los meses y los años y no vemos nada, al punto de que nos hemos acostumbrado tanto de no ver Su poder en nuestra vida que hemos llegado a pensar que la vida de un seguidor de Cristo es así, ir a la iglesia los domingos, cumplir con nuestros diezmos y ofrendas, hacer alguna cosa buena de ves en cuando y decir esa oración de 2 o 3 minutos antes de dormirnos. ¿Que tipo de cristianismo estamos viviendo hoy?, en estos días tan ocupados, tan llenos de cosas que hacer, tanto entretenimiento en el mundo y aun en nuestras iglesias que hemos perdido el enfoque y por supuesto la pasión de lo que es seguir a Cristo. Muchas veces me pregunto, ¿que vieron esos 12 jóvenes en ese hombre de 30 años?, que decidieron dejar todo por seguirle a El, que les habrá dicho, o como les habrá dicho "sígueme" que causo un efecto tan grande en ellos que aun cambio el rumbo de sus vidas. Cuando leo la vida de esos jóvenes y acerca de las cosas que ellos vieron e hicieron, todos los milagros, todas esas aventuras, toda esa experiencia, me doy cuenta que ese versículo en 2 de Crónicas 16:9 fue una realidad para sus vidas. La entrega imparcial que ellos tuvieron aun cuando Jesús ya se había ido, fue la llave para abrir el reino de los cielos sobre su atmósfera. Me pregunto, ¿que será lo normal para un cristiano? ¿Lo Natural o lo sobrenatural?. Te sorprenderás si te dijera que de acuerdo en la Biblia, lo sobrenatural para ellos, era lo natural, para los que seguían a Cristo en ese tiempo lo natural era ver a los ciegos recuperar la vista, a los cojos caminar, a los mudos hablar, era ver los panes multiplicarse, era ver a los endemoniados ser liberados, etc., etc., etc.. Pero hoy podemos ver eso ya no es lo natural para los creyentes, ahora lo llamamos sobrenatural y muchas veces lo imposible. ¿Mi pregunta es? ¿Será que el poder de Dios ha disminuido? ¿Será que El no tiene el mismo interés de mostrar Su poder y Su amor al mundo en que vivimos hoy? ¿Será que eso ha pasado? o ¿será que El sigue siendo el mismo ayer hoy y siempre pero los que estamos fallando somos nosotros? ¿Será que todavía anda buscando a aquellos hombres y mujeres que fielmente le buscan con un corazón comprometido para con El, así como esos 12 jovencitos le buscaron?. Creo estamos en deuda con el mundo, pues por ya muchos años solo hemos estado hablando, pero ya es tiempo de mostrar el poder de Dios. El apóstol Pablo dijo: 1 Corintios 2:1-5 1 Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2 Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3 Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios . Pero aun así debemos acordarnos que solamente podremos dar lo que tenemos, así que para demostrar el poder de Dios primero tenemos que tener el poder de Dios y para tener ese poder primero tenemos que entregarnos completamente a El, pues El demostrara su poder a favor de esos que tienen un corazón comprometidos para con El. Hoy podemos ver es que hemos bajado el reino de Dios al nivel de nuestras propias experiencias, Oramos por alguien y ese alguien no sana y decimos Dios no sana hoy, oramos por provisión y no pasa nada y después decimos que Dios no provee. Cuantos cristianos hoy solo toman la Biblia como un libro de historia, pero tenemos que arrepentirnos de eso y alzar nuestros estándares para vivir una vida conforme al propósito de Dios, para ver a Dios moverse en nosotros y en nuestro entorno. Amen! Señor provoca en nosotros hambre de Ti, esa hambre que nada la puede calmar solo Tu preciosa presencia. Te amamos Jesús
Pastor José Martínez